Cuando el 10 de septiembre de 1861 se creó el Partido de Lomas de Zamora, el territorio que hoy ocupa Turdera era muy diferente al actual. No había calles, estaciones de tren ni chalets: era un paisaje completamente rural, formado por chacras, campos de pastoreo y sembradíos de hortalizas.
En aquel entonces, las tierras pertenecían a la familia Puig y eran conocidas como la “Loma de las Hormigas”, debido a sus características topográficas. Con alturas de entre 19 y 25 metros sobre el nivel del mar, se trataba de una de las zonas más elevadas de la región.
El ganado pastaba libremente en esos campos y los agricultores producían hortalizas destinadas a abastecer a la Ciudad de Buenos Aires. Así transcurrieron las primeras décadas de Turdera, todavía lejos de convertirse en una localidad urbana.
La transformación comenzó casi medio siglo después. Tras ser heredadas por Inés y Eugenia Turdera, las tierras fueron adquiridas por el emprendedor italiano Riziero Preti, quien el 30 de enero de 1908 inició el loteo y puso en marcha su proyecto de “Ciudad Parque Turdera”.
A partir de entonces, aquellas tierras rurales comenzaron a transformarse en la localidad que hoy forma parte de la identidad de Lomas de Zamora.

