Turdera dio un paso importante en las obras destinadas a mejorar el escurrimiento del agua durante las jornadas de lluvias intensas. En el marco del programa que lleva adelante el Municipio de Lomas de Zamora para fortalecer el sistema hidráulico del distrito, ya finalizó la instalación de las primeras 10 bombas depresoras de napas en distintos puntos estratégicos del barrio.
Además de la colocación de los equipos, se completó el tendido de las cañerías de impulsión y toda la infraestructura eléctrica necesaria para su funcionamiento. Actualmente, sólo resta la puesta en marcha de las últimas unidades instaladas para concluir la primera etapa de la iniciativa.
Las intervenciones se realizaron en las esquinas de San Raimundo y Alvarado; San Raimundo y Riego Núñez; San Joaquín y Alvarado; Riego Núñez y Santo Tomás; San Mateo y 9 de Julio; San Benito y Mariño; Pichincha y San Blas; San Blas y 9 de Julio; San Francisco y 9 de Julio; y Santa Ana y Soler.
En cada uno de estos sectores también se ejecutaron trabajos de zanjeo y el tendido de cañerías que permitirán conducir el agua extraída hacia la red pluvial existente. El objetivo de estas obras es evitar que el ascenso de las napas interfiera en el funcionamiento del sistema de desagües, reduciendo así el riesgo de anegamientos en calles y posibles inconvenientes para los vecinos.
Con la finalización de esta primera etapa, se espera que el nuevo sistema contribuya a optimizar el drenaje en una de las zonas de Turdera que históricamente ha sufrido las consecuencias de las precipitaciones intensas.

